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S.O.S. PANTALLAS. PROTEGER A LA INFANCIA DEL IMPACTO DIGITAL.

En los últimos años se observa un cambio significativo en el perfil cognitivo y conductual del alumnado asociado al uso intensivo de dispositivos digitales y pantallas. La sobreexposición a estímulos rápidos, recompensas inmediatas y multitarea continua está modificando procesos clave del aprendizaje como la atención sostenida, la memoria profunda, la autorregulación emocional y las funciones ejecutivas.

La escuela se encuentra, por tanto, ante un reto educativo: enseñar a una generación cuyo cerebro se está desarrollando en un entorno altamente estimulante, que favorece la inmediatez frente al esfuerzo cognitivo y dificulta la concentración prolongada. Este contexto genera dificultades crecientes en el aula: baja tolerancia a la frustración, escasa persistencia ante tareas complejas, necesidad constante de estímulo y menor capacidad de reflexión.

Nuestros Centros tienen que prepararse como un entorno seguro que pueda educar en el bienestar digital y la prevención de adicciones. El Centro puede ser clave a la hora de la detección de señales, la identificación de conductas adictivas y signos de dependencia digital. Tenemos que formarnos para responder frente al impacto que recibe la generación conectada en su desarrollo cognitivo y socioemocional por la sobreexposición a pantallas. La neuroeducación aporta un marco científico que permite comprender estos cambios y adaptar la práctica docente sin competir con la tecnología, sino utilizando estrategias pedagógicas coherentes con el funcionamiento cerebral actual del alumnado. Comprender cómo influyen las pantallas en el neurodesarrollo facilita diseñar entornos de aprendizaje que recuperen la atención, favorezcan el pensamiento profundo y desarrollen las funciones ejecutivas necesarias para aprender y convivir.

Y además, debemos dar alternativas de ocio saludable y tener estrategias de desconexión que nos permitirán promocionar hábitos saludables y “limpiezas digitales” en el entorno escolar. Para transformar el centro educativo en un espacio seguro, debemos ser referentes en propuestas que compitan con la gratificación inmediata de las pantallas, fomentando la desconexión digital y la interacción social real.

Esta formación pretende dotar al profesorado de herramientas prácticas basadas en evidencia científica para responder a esta nueva realidad educativa, mejorar el bienestar emocional del alumnado y fortalecer las competencias clave desde un enfoque inclusivo y ajustado al contexto digital actual.

16 de marzo de 16 a 19h

18 y 23 de marzo de 16.30 a 20:00

25 de marzo de 17 a 20 h